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Campamento de yurtas en el valle de Tash Rabat

TIERRAS Y GENTES

Una visita a Kirguistán

Una visita a Kirguistán

KIRGUISTÁN es un país de elevadas cumbres cubiertas de nieve enclavado en Asia central, que limita con Kazajistán, Uzbekistán, Tayikistán y China. Casi el 90% de su territorio es montañoso. Kirguistán presume de tener el pico más alto de los montes Tien Shan, con 7.439 metros (24.406 pies) sobre el nivel del mar. Los bosques cubren un 4% de su territorio, por lo que es aún más sobresaliente que uno de los bosques de nogales más grandes del mundo se encuentre en Kirguistán.

En Kirguistán, miles de personas estudian la Biblia con los testigos de Jehová.

Sus habitantes tienen fama de ser hospitalarios y respetuosos. Es una muestra de buena educación tratar de “usted” a las personas mayores, cederles el asiento en el transporte público y darles el lugar más importante en la mesa.

Por lo general, las familias tienen tres hijos o más. El menor suele vivir con sus padres incluso después de casarse y los cuida cuando se hacen mayores.

A las niñas se les enseña desde pequeñas a cuidar de la casa. Para cuando son adolescentes, ya son capaces de atender perfectamente todas las labores domésticas. Es costumbre preparar una dote para la novia, que suele consistir en ropa de cama de todo tipo, diferentes prendas y una alfombra hecha a mano. El futuro esposo paga el precio de la novia con dinero y ganado.

Cuando se celebran fiestas y funerales, se sacrifica una oveja o un caballo. Cada parte del animal se asigna a un invitado en concreto, dependiendo de su edad y de su rango. Como muchas de sus costumbres, esta tradición también se basa en el respeto. Entonces se sirve el plato nacional, el beshbarmak, que se come con la mano.

El komuz es un instrumento musical popular.